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Cómo guiar a los hijos en el uso ético de la inteligencia artificial

Ante el auge de herramientas de IA en las aulas mexicanas, especialistas sugieren fomentar el pensamiento crítico en lugar de restringir el acceso digital.

Redacción El Nacional Hoy
Foto: excelsior.com.mx

En el actual entorno educativo mexicano, la integración de la inteligencia artificial generativa ha transformado la dinámica de estudio en los hogares. Padres y tutores enfrentan el desafío de supervisar el uso de plataformas como ChatGPT o Gemini, buscando equilibrar el aprovechamiento tecnológico con la integridad académica, evitando que la herramienta sustituya el proceso de aprendizaje del estudiante.

Especialistas en el ámbito educativo señalan que prohibir estrictamente estas herramientas suele resultar contraproducente. La restricción del acceso puede generar un rezago en las competencias digitales necesarias para el futuro laboral y, con frecuencia, incentiva que los menores busquen formas de utilizar estas tecnologías a escondidas, lo que impide un acompañamiento pedagógico adecuado por parte de los adultos.

La estrategia recomendada por expertos en tecnología educativa se centra en la transparencia y el diálogo. En lugar de actuar como policías digitales, se propone que los padres involucren a sus hijos en sesiones de trabajo compartido donde se analice la veracidad de la información generada por la IA. Este enfoque permite que el estudiante comprenda la IA como un asistente de investigación y no como un generador automático de tareas.

Para fomentar un uso responsable, se sugiere establecer acuerdos familiares sobre los tiempos y propósitos de las plataformas digitales. Al integrar la IA como parte de una conversación abierta, se reduce la tentación de hacer trampa y se fortalece la capacidad del estudiante para cuestionar, verificar y sintetizar contenidos, habilidades esenciales conforme a los estándares actuales de la Secretaría de Educación Pública.

Finalmente, es fundamental que las familias reconozcan que la prohibición absoluta no es viable en una sociedad digitalizada. La clave reside en la alfabetización mediática, donde el adulto guía al menor a desarrollar un juicio crítico, convirtiendo la inteligencia artificial en una oportunidad para profundizar en los temas escolares en lugar de ser un atajo que comprometa la formación académica.

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