Documentan hallazgo de más de 5 mil fosas clandestinas en México
Un estudio académico revela la localización de 5,152 fosas clandestinas durante los últimos sexenios, introduciendo el concepto de zona gris en la seguridad pública.

Un reciente estudio académico ha documentado el hallazgo de 5,152 fosas clandestinas en territorio nacional, abarcando un periodo que comprende desde la administración de Felipe Calderón hasta la gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador. El análisis destaca la persistencia de este fenómeno en diversas entidades federativas, subrayando la complejidad de la crisis forense que enfrenta el país actualmente.
La investigación introduce formalmente el concepto de “zona gris” para describir aquellos casos donde existen indicios de interacción, colusión o tolerancia entre actores estatales y grupos de la delincuencia organizada. Según los autores, este término busca explicar por qué en ciertas regiones la capacidad de respuesta de las autoridades se ha visto mermada o comprometida ante la violencia criminal.
El documento subraya que la fragmentación de los grupos delictivos y la respuesta de las instituciones de seguridad han generado dinámicas territoriales cambiantes. Expertos citados en el análisis sugieren que la identificación de estos sitios es solo una parte de un reto mayor, que incluye la necesidad de fortalecer la capacidad de los servicios periciales y las fiscalías locales para la identificación de restos humanos.
Ante este panorama, colectivos de búsqueda de personas desaparecidas han reiterado la urgencia de coordinar esfuerzos entre la FGR y las fiscalías estatales. La problemática exige, según los especialistas, un replanteamiento de las estrategias de búsqueda en campo y una mayor transparencia en el manejo de los registros de inhumaciones irregulares localizados en todo el país.
Finalmente, el estudio enfatiza que la erradicación de las zonas grises es fundamental para avanzar en la justicia y la verdad. La academia propone que la cooperación técnica y el uso de nuevas tecnologías forenses sean pilares en la política pública de seguridad, con el objetivo de reducir la impunidad en los casos de desaparición forzada registrados en las últimas décadas.


