El Nacional Hoy
México, hoy y ahora
Economía

Ghislaine Maxwell condiciona su testimonio ante el congreso a un indulto

La sentenciada Ghislaine Maxwell se acogió a la Quinta Enmienda durante su comparecencia, supeditando cualquier futura declaración a la concesión de un indulto presidencial.

Redacción El Nacional Hoy
Foto: forbes.com.mx

Ghislaine Maxwell, quien cumple una sentencia federal, se negó a responder preguntas ante un comité legislativo estadounidense este miércoles, invocando su derecho constitucional a la Quinta Enmienda contra la autoincriminación. Su equipo legal informó a los legisladores que la interna se encuentra dispuesta a colaborar y proporcionar información relevante solo si se le otorga previamente un indulto formal por parte del Poder Ejecutivo.

Esta postura, reiterada por sus abogados durante la sesión, mantiene la misma línea de exigencia planteada por la defensa desde el mes de julio. La negativa de Maxwell a testificar sin garantías legales de inmunidad ha generado reacciones diversas en el ámbito político, mientras se mantiene el escrutinio público sobre los archivos relacionados con el caso de Jeffrey Epstein, en el cual han surgido nombres de diversas figuras públicas en fechas recientes.

El equipo de defensa sostiene que esta condición es fundamental para que Maxwell pueda romper el silencio sobre los eventos investigados. La estrategia busca aprovechar la coyuntura política actual para obtener una salida legal, a pesar de que las autoridades judiciales han mantenido una postura estricta respecto a la ejecución de su condena original.

La negativa de la compareciente subraya la complejidad del proceso de investigación parlamentaria en curso, que busca esclarecer los vínculos y alcances de la red de Epstein. Mientras tanto, diversos sectores sociales y mediáticos continúan observando el impacto de estas revelaciones en figuras de alto perfil que han sido vinculadas tangencialmente a través de los archivos del caso, los cuales siguen siendo objeto de análisis y debate público.

justiciaghislaine maxwelleeuuderechointernacional