La Secretaría de Infraestructura evalúa implementar sistemas de alcoholímetros en vehículos nuevos
Autoridades federales analizan la integración de tecnología alcolock en el parque vehicular mexicano para prevenir accidentes viales por consumo de alcohol.

La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SCT), en coordinación con especialistas en seguridad vial, ha comenzado a evaluar la viabilidad técnica para exigir la preinstalación de sistemas de bloqueo de encendido, conocidos como alcolock, en las unidades de reciente fabricación que se comercialicen en territorio nacional. Esta medida, que se encuentra en fase de análisis, busca reducir significativamente los incidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol, integrando sensores que impedirían la puesta en marcha del motor si el conductor supera los límites permitidos de alcoholemia.
Aunque la propuesta aún no se traduce en una normativa definitiva, los especialistas de la SCT señalan que la tecnología permitiría una supervisión constante de las condiciones físicas del conductor antes de iniciar cualquier trayecto. La implementación de esta medida requeriría una reforma a los reglamentos de tránsito federales y una armonización con las normas oficiales mexicanas de seguridad vehicular, proceso que involucraría la participación activa de la industria automotriz establecida en el país.
Desde la perspectiva de la seguridad pública, diversas organizaciones civiles han expresado su interés en que este tipo de tecnologías se conviertan en un estándar de seguridad pasiva, similar a lo que ocurre con los sistemas de frenado ABS o las bolsas de aire. La propuesta contempla que los dispositivos sean calibrados conforme a los estándares de salud pública, asegurando que el funcionamiento del vehículo sea interrumpido automáticamente ante la detección de niveles de etanol en el aliento del usuario.
El despliegue de esta tecnología en México enfrentaría retos logísticos importantes, incluyendo la capacitación de los centros de verificación y la actualización de los protocolos de la Guardia Nacional en las carreteras federales. Por ahora, las autoridades mantienen mesas de trabajo para determinar si la obligatoriedad se aplicará de forma gradual, priorizando inicialmente a los vehículos destinados al transporte público y de carga, antes de considerar su extensión a los automóviles particulares de uso diario.
Finalmente, la Secretaría de Salud ha subrayado que cualquier avance en esta materia debe ir acompañado de campañas de concientización social, enfatizando que la tecnología es un complemento y no un sustituto de la responsabilidad ciudadana al volante. Se espera que en los próximos meses se presenten los resultados de los estudios de impacto vial para definir si esta propuesta de integración tecnológica será remitida al Congreso de la Unión para su eventual discusión legislativa.


