México acuerda entrega anual de agua a Estados Unidos bajo tratado 1944
El gobierno mexicano formalizó un esquema de entregas hídricas hacia Estados Unidos tras negociaciones bilaterales que concluyeron en Washington esta semana.

El gobierno de México oficializó este viernes un acuerdo para suministrar 431 millones de metros cúbicos de agua anuales a Estados Unidos, cumpliendo con las obligaciones derivadas del Tratado de Aguas Internacionales de 1944. La decisión surge tras un periodo de intensas gestiones diplomáticas entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y las autoridades estadounidenses, quienes han presionado para regularizar el flujo hídrico en la cuenca del Río Bravo.
Este pacto establece un compromiso renovado para garantizar la distribución equitativa de los recursos hídricos en la frontera norte. Representantes del equipo diplomático mexicano señalaron que el objetivo es mantener la estabilidad en la relación binacional y asegurar el cumplimiento de los compromisos internacionales adquiridos por el Estado mexicano en materia de gestión de cuencas compartidas.
El acuerdo se produce en un contexto de sequía prolongada que ha afectado a diversas entidades federativas del norte del país, complicando el almacenamiento en las presas locales. Pese a las tensiones políticas registradas en meses recientes, ambas administraciones optaron por la vía del diálogo para evitar sanciones comerciales o conflictos diplomáticos mayores que pudieran derivar de un incumplimiento en los ciclos de entrega establecidos.
Especialistas en recursos hídricos han advertido que el cumplimiento de esta meta requerirá una gestión eficiente de la infraestructura hidráulica nacional. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, en conjunto con la Comisión Nacional del Agua, deberá coordinar con los gobiernos estatales y los usuarios agrícolas para ajustar los planes de riego y asegurar que el suministro hacia la frontera no afecte de manera crítica las actividades económicas regionales.
La administración federal reiteró que, aunque el acuerdo es un compromiso de Estado, se buscarán mecanismos técnicos para priorizar el consumo humano en las zonas colindantes. Por su parte, el equipo de negociación estadounidense confirmó que la regularización de estas entregas es fundamental para la seguridad hídrica de los estados del sur de su territorio, cerrando así un capítulo de incertidumbre diplomática que se había prolongado durante el presente año.


