Presupuesto para atención del cáncer en México registra caída persistente
El financiamiento destinado a la lucha contra el cáncer muestra una tendencia a la baja mientras los casos aumentan, dificultando la atención en el sistema de salud pública.

El presupuesto federal destinado a la atención oncológica en México ha experimentado recortes significativos, una situación que coincide con un incremento sostenido en la incidencia de casos de cáncer entre la población. Especialistas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) han advertido que esta contracción en los recursos públicos compromete la capacidad de respuesta de instituciones como el IMSS-Bienestar y el ISSSTE, afectando directamente a pacientes que dependen de estos servicios para recibir tratamientos críticos como quimioterapias y radioterapias.
El panorama se complica debido a una marcada opacidad en la rendición de cuentas del sector salud. Según el análisis del CIEP, desde 2024 se ha observado una reducción en la disponibilidad de datos desagregados sobre el gasto público y los servicios oncológicos específicos. Esta falta de transparencia dificulta que tanto la sociedad civil como las autoridades sanitarias puedan evaluar con precisión la eficiencia del presupuesto ejecutado y las necesidades reales de los hospitales públicos en las distintas entidades federativas.
La creciente demanda de atención oncológica presiona las estructuras de salud, las cuales enfrentan no solo limitaciones financieras, sino también retos en la gestión de insumos y medicamentos. A pesar de los esfuerzos institucionales por centralizar la compra de fármacos, los pacientes y sus familias reportan de manera frecuente dificultades para acceder a esquemas de tratamiento completos y oportunos, lo que deriva en una interrupción de las terapias y un posible deterioro en la calidad de vida de los afectados.
Ante este escenario, diversas organizaciones civiles han instado al Congreso de la Unión a revisar la asignación de recursos en los próximos ciclos fiscales. La propuesta central se enfoca en priorizar la suficiencia presupuestaria para el control de enfermedades crónico-degenerativas y establecer mecanismos de fiscalización más rigurosos que permitan conocer el destino exacto de cada peso invertido en la prevención y tratamiento del cáncer en el país.
La Secretaría de Salud, por su parte, mantiene el desafío de equilibrar la atención primaria con la alta especialidad en un contexto de austeridad. La sostenibilidad del sistema de salud frente a la transición epidemiológica que atraviesa México sigue siendo uno de los puntos críticos para la actual administración, que busca garantizar el acceso universal a la salud en un entorno donde los recursos financieros son cada vez más limitados.


