Red empresarial despoja de propiedades a adultos mayores en CDMX
Una presunta red de prestanombres utiliza litigios y tácticas de presión para apropiarse de locales comerciales pertenecientes a personas de la tercera edad en zonas céntricas de la capital.

Una creciente red empresarial opera en diversas alcaldías de la Ciudad de México con el objetivo de apropiarse de locales comerciales mediante esquemas de despojo que afectan principalmente a adultos mayores. A través de tácticas que incluyen litigios prolongados, uso de prestanombres y maniobras de impago, los involucrados buscan desgastar el patrimonio de propietarios que, por su condición de vulnerabilidad, enfrentan dificultades para defender sus derechos legales en los tribunales locales.
Vecinos y afectados en zonas céntricas de la capital han reportado que el modus operandi consiste en la generación de deudas ficticias o la alteración de contratos de arrendamiento. Una vez iniciada la disputa legal, el proceso se vuelve una carga económica y emocional para los dueños originales, quienes ven cómo sus negocios son intervenidos mientras los casos permanecen estancados en procesos judiciales de larga duración.
Especialistas en temas inmobiliarios señalan que esta práctica se aprovecha de la falta de asesoría técnica especializada que presentan muchos de los adultos mayores dueños de inmuebles con valor histórico o comercial. La complejidad del sistema judicial, sumada a la capacidad financiera de los grupos empresariales señalados, ha permitido que esta red mantenga el control de múltiples espacios sin que hasta el momento existan resoluciones definitivas que frenen estas acciones.
Ante esta problemática, diversas organizaciones civiles han comenzado a solicitar la intervención de las autoridades capitalinas para revisar los expedientes y auditar las operaciones de compraventa sospechosas. Se espera que las instancias encargadas de la procuración de justicia realicen una investigación exhaustiva sobre la red de prestanombres para determinar posibles vínculos con delitos como fraude y despojo de bienes inmuebles.
Por su parte, los afectados han manifestado que continuarán con la defensa de su patrimonio a través de la vía legal, esperando que el Poder Judicial agilice los procesos pendientes. La situación ha generado una alerta entre los residentes de las zonas afectadas, quienes exigen mayores garantías de seguridad jurídica para evitar que este tipo de prácticas se normalicen en el entorno urbano de la Ciudad de México.


