UNAM refuerza protocolos de seguridad tras un año del homicidio de estudiante
A un año del asesinato de Jesús Israel, la dirección de los CCH reconoce fallas en protocolos y continúa capacitando a sus comisiones locales.

A un año del asesinato de Jesús Israel, ocurrido en inmediaciones de un plantel del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), la dirección de la institución mantiene vigente el proceso de capacitación de las Comisiones Locales de Seguridad. El objetivo central de estas acciones es mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo que pudieran vulnerar la integridad de la comunidad universitaria dentro y fuera de los planteles.
Durante una reciente evaluación interna, la dirección de los CCH admitió que cualquier protocolo institucional es falible ante la complejidad de la violencia urbana que rodea a los centros educativos. Ante este escenario, las autoridades universitarias han enfatizado que el fortalecimiento de la vigilancia y la coordinación con las autoridades de seguridad pública locales son medidas necesarias para intentar mitigar los incidentes violentos que afectan a los estudiantes.
El programa de capacitación, que se ha intensificado en los últimos meses, contempla la profesionalización de los integrantes de las comisiones en materia de prevención, detección de riesgos y primeros auxilios. La administración universitaria sostiene que este esfuerzo busca estandarizar las rutas de actuación ante emergencias, permitiendo que el personal administrativo y docente tenga herramientas básicas para proteger a los alumnos en situaciones críticas.
No obstante, la comunidad estudiantil y académica continúa expresando preocupaciones sobre la eficacia de estas medidas a largo plazo. A pesar de los esfuerzos institucionales, la exigencia de mayores garantías de seguridad por parte de las autoridades capitalinas y municipales permanece como una demanda constante en las mesas de diálogo entre los representantes de los planteles y las autoridades universitarias.
La UNAM ha señalado que continuará con las mesas de trabajo para integrar nuevas estrategias que permitan una vigilancia más efectiva, siempre respetando la autonomía universitaria. Por su parte, la dirección de los CCH asegura que el proceso de revisión de los protocolos de seguridad es permanente, con el fin de adaptarlos a las necesidades cambiantes de cada plantel y su entorno social.


