General Fernando Mora advierte contra presiones políticas en su retiro militar
El general Fernando Mora concluyó su carrera militar con un mensaje de integridad, instando a sus sucesores a resistir las presiones externas.

El general Fernando Mora formalizó este sábado su retiro de la Secretaría de la Defensa Nacional, marcando el fin de una trayectoria que recientemente cobró relevancia pública por su resistencia ante presiones gubernamentales. Durante la ceremonia de despedida, celebrada en las instalaciones de la dependencia en la Ciudad de México, el mando militar aprovechó su intervención para hacer un llamado a la ética profesional y la autonomía institucional.
En un discurso que resonó entre los presentes, Mora exhortó a las nuevas generaciones de militares a mantener la lealtad a la Constitución por encima de intereses coyunturales. El general, quien ha sido señalado por su postura crítica frente a ciertas directrices políticas que vulneraban la estructura de mando, enfatizó que la integridad de un oficial no debe estar sujeta a negociaciones o beneficios transitorios, utilizando la metáfora de no vender el alma por un puñado de monedas.
Las declaraciones del general se producen en un contexto donde el papel de las Fuerzas Armadas ha sido objeto de debate en el Congreso de la Unión. La postura de Mora ha sido interpretada por analistas del sector seguridad como un recordatorio del papel del Ejército mexicano como salvaguarda de la soberanía nacional, ajeno a las disputas partidistas que marcan la agenda política actual del país.
Al concluir su mensaje, el mando militar instó a evitar las derivas que comprometan la misión fundamental de la institución, la cual es servir al pueblo de México con honor y disciplina. Aunque no ofreció detalles específicos sobre las presiones que enfrentó durante su gestión, sus palabras fueron recibidas como una advertencia sobre la importancia de preservar la independencia de la SEDENA frente a cualquier injerencia externa.
El evento concluyó con el reconocimiento de sus compañeros de armas, quienes destacaron su trayectoria dentro de la institución. Con este retiro, se cierra un capítulo significativo para el mando militar, dejando un precedente sobre la importancia de la autonomía institucional en un momento en que el Poder Judicial y otras instancias de gobierno debaten constantemente los límites de la intervención política en los organismos de seguridad.


