Javier Tebas exige la dimisión de Gianni Infantino ante la FIFA
El presidente de LaLiga sostiene que la expansión de las competiciones internacionales está afectando negativamente la sostenibilidad económica del fútbol profesional.

Javier Tebas, presidente de LaLiga, ha solicitado formalmente la dimisión de Gianni Infantino al frente de la FIFA durante este martes 21 de julio de 2026. El directivo español argumentó que las recientes decisiones administrativas y la constante expansión de los calendarios internacionales están provocando un daño estructural severo a la industria del fútbol a nivel global.
El núcleo de la crítica de Tebas se centra en la saturación del calendario de partidos, una medida que, según su postura, pone en riesgo el modelo de negocio de las ligas domésticas y la salud física de los futbolistas profesionales. El dirigente advirtió que la gestión actual de la FIFA ignora las advertencias de diversos sectores de la industria, priorizando el crecimiento cuantitativo de los torneos por encima de la estabilidad y la calidad del espectáculo deportivo.
Desde la perspectiva de LaLiga, la saturación de encuentros oficiales y la creación de nuevos formatos de competición reducen el valor de mercado de las ligas nacionales, las cuales constituyen la base del ecosistema futbolístico. La postura de Tebas busca abrir un debate urgente sobre la gobernanza de la organización mundial y la necesidad de establecer límites claros en el calendario para proteger la integridad de la actividad profesional.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido una respuesta formal ante estos señalamientos, manteniendo su agenda de eventos deportivos programada para los próximos ciclos. La tensión entre las grandes ligas europeas y el organismo rector del fútbol mundial continúa escalando, mientras diversos sectores analizan las posibles repercusiones legales y económicas que esta confrontación podría acarrear en el corto plazo.
Expertos en gestión deportiva han señalado que este conflicto refleja una fractura profunda en la visión sobre el futuro del balompié, donde los ingresos televisivos y el control de los derechos de transmisión juegan un papel fundamental. La solicitud de dimisión de Tebas marca un punto de inflexión en la relación institucional entre las ligas domésticas y el máximo organismo del fútbol internacional.


