La UNAM integra inteligencia artificial para vigilar procesos de ingreso escolar
La Universidad Nacional Autónoma de México ha implementado herramientas de inteligencia artificial para supervisar el comportamiento de los aspirantes durante sus procesos de evaluación.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha dado un paso significativo en la modernización de sus procesos de selección al integrar plataformas de alta tecnología informática y cognitiva. A partir de este ciclo, las máquinas actúan como vigilantes de los aspirantes, bajo el argumento de garantizar la transparencia y la honestidad intelectual durante la aplicación de las pruebas de ingreso.
El sistema utiliza algoritmos avanzados para detectar patrones de conducta que podrían sugerir irregularidades o intentos de fraude académico. De acuerdo con las autoridades universitarias, este despliegue tecnológico tiene como objetivo principal asegurar que el ingreso a la máxima casa de estudios se base estrictamente en el mérito y el conocimiento de cada estudiante.
La implementación de estas herramientas ha generado diversas posturas dentro de la comunidad universitaria. Mientras que la administración sostiene que la automatización es necesaria para preservar la integridad de los procesos masivos de evaluación, algunos sectores académicos han expresado la necesidad de revisar los alcances de esta vigilancia algorítmica y su impacto en la privacidad de quienes buscan un lugar en la institución.
Esta estrategia de supervisión tecnológica se alinea con las tendencias globales en el ámbito educativo, donde el uso de plataformas cognitivas busca mitigar la suplantación de identidad y el uso indebido de recursos externos durante los exámenes. La UNAM reafirma así su compromiso con la excelencia académica, integrando la inteligencia artificial como un facilitador de la equidad en el acceso a la educación superior pública en México.
El uso de estos sistemas continuará siendo monitoreado por especialistas técnicos de la institución para ajustar los parámetros de funcionamiento. La universidad mantiene su postura de evaluar periódicamente el desempeño de estas plataformas para asegurar que cumplan con los estándares éticos y normativos que rigen a la institución en beneficio de la equidad educativa.


