Marco Rubio alerta sobre riesgos del control iraní en estrecho de Ormuz
El senador estadounidense advirtió ante la Asean que una posible hegemonía iraní en Ormuz comprometería la estabilidad del comercio marítimo global.

El senador estadounidense Marco Rubio emitió este miércoles una advertencia formal durante su participación en las reuniones de la Asean, señalando que permitir a Irán ejercer un control absoluto sobre el estrecho de Ormuz sentaría un precedente peligroso para la seguridad internacional. Rubio enfatizó que esta vía marítima es un punto neurálgico para el suministro energético mundial y que cualquier restricción impuesta por Teherán afectaría directamente la libre navegación de las embarcaciones comerciales.
Durante su intervención, el legislador sostuvo que el control iraní en esta zona representaría una amenaza directa a la estabilidad de los mercados globales, obligando a las naciones a reconsiderar sus estrategias de seguridad marítima. La postura expresada por Rubio subraya la preocupación de Washington ante las crecientes tensiones en el Golfo Pérsico, donde la presencia de fuerzas navales ha sido motivo de constantes fricciones diplomáticas en los últimos meses.
Por su parte, analistas internacionales sugieren que una interrupción en el tránsito a través de Ormuz no solo elevaría los costos de los energéticos a nivel global, sino que también alteraría las rutas logísticas que abastecen a diversas regiones. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México, aunque no ha emitido una postura oficial sobre esta declaración específica, mantiene un monitoreo constante sobre los efectos que cualquier conflicto en Medio Oriente pueda tener en la estabilidad de los precios internacionales del petróleo.
La propuesta de Rubio se centra en la necesidad de mantener una coalición internacional que garantice el paso libre y seguro por el estrecho, evitando que cualquier potencia regional utilice el acceso marítimo como una herramienta de presión política. El senador instó a los países miembros de la Asean a fortalecer la cooperación en seguridad marítima para disuadir cualquier intento de cierre o bloqueo de esta ruta crítica para la economía global.
Finalmente, el debate sobre el control de Ormuz se mantiene como un tema prioritario en las agendas de seguridad de las principales potencias. Mientras las tensiones persisten, la comunidad internacional observa con cautela los movimientos de las fuerzas navales en la región, buscando evitar una escalada que comprometa la seguridad de las rutas de navegación esenciales para el comercio exterior de todas las naciones.


