Tensión en la Guardia Nacional por presuntas presiones en operativos internos
El Mando de Operaciones de la Guardia Nacional enfrenta una crisis interna tras reportes de amenazas contra mandos territoriales que cuestionaron instrucciones operativas.

Un clima de tensión se vive al interior de la Guardia Nacional tras revelarse presuntas presiones ejercidas por la cúpula operativa contra mandos territoriales. El conflicto se centra en el Mando de Operaciones, donde se habrían registrado desencuentros respecto a la ejecución de despliegues y protocolos de seguridad en zonas estratégicas de la capital del país.
Según reportes internos, el jefe del Mando de Operaciones, el comisario Luis del Castillo, habría confrontado al titular de la coordinación territorial en Madrid, Fernando Mor, tras la negativa de este último a implementar ciertas directrices de patrullaje. La discusión escaló cuando el mando superior sugirió consecuencias administrativas para el funcionario que desatendió las órdenes, señalando una falta de alineación con la estrategia centralizada.
El desacuerdo, que ha trascendido a instancias de control interno, plantea interrogantes sobre los criterios para la toma de decisiones en el despliegue de fuerzas federales. Mientras que los mandos territoriales argumentan que las instrucciones recibidas carecían de sustento táctico, la jefatura operativa sostiene que la disciplina y la unidad de mando son indispensables para el cumplimiento de las metas institucionales de seguridad.
Este incidente refleja las dificultades de coordinación que atraviesan los mandos medios ante la reestructuración de funciones dentro de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. La falta de claridad en las líneas de mando ha generado inquietud entre los elementos operativos, quienes temen que las diferencias personales terminen por afectar el desempeño de la Guardia Nacional en el combate a la delincuencia.
Por el momento, la unidad de asuntos internos de la corporación mantiene bajo análisis las declaraciones de los involucrados para determinar si existió una extralimitación en las funciones del Mando de Operaciones. Se espera que en los próximos días las autoridades competentes emitan una postura oficial que aclare el procedimiento a seguir para garantizar la integridad de la cadena de mando y la correcta aplicación de los protocolos operativos.


