Vecinos de Minas de Cristo denuncian daños por ampliación del Metro
Habitantes de la zona señalan grietas y riesgos estructurales tras el inicio de las obras de expansión del Sistema de Transporte Colectivo.

Habitantes de la colonia Minas de Cristo han manifestado su creciente preocupación ante la aparición de grietas y daños estructurales en sus viviendas, los cuales vinculan directamente con el inicio de las obras de ampliación del Sistema de Transporte Colectivo Metro. A pesar de que las autoridades capitalinas han realizado inspecciones técnicas en los predios afectados, los residentes aseguran que no se han implementado medidas concretas de mitigación o reparación de los desperfectos que comprometen la estabilidad de sus hogares.
Los vecinos señalan que, históricamente, el terreno se había mantenido estable frente a fenómenos geológicos de gran escala. Según sus testimonios, ni siquiera durante los sismos de 1985 ni el ocurrido en 2017 la zona presentó afectaciones de consideración. Esta situación ha generado un ambiente de incertidumbre, ya que consideran que las vibraciones constantes y los trabajos de excavación pesada han alterado las condiciones del suelo en las inmediaciones de la obra.
Representantes de los colonos han solicitado mesas de trabajo con la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México para obtener dictámenes técnicos transparentes. Hasta el momento, las autoridades han mantenido el proceso de supervisión constante, argumentando que se realizan monitoreos de los niveles de vibración y el comportamiento del terreno para garantizar la seguridad de la infraestructura y de los inmuebles colindantes.
Por su parte, el personal técnico que trabaja en la ampliación ha propuesto la colocación de testigos en las zonas con mayores afectaciones para medir el avance de las grietas. Sin embargo, los afectados insisten en que estas medidas son insuficientes y demandan un plan de atención integral que contemple la reparación de los daños ya visibles. La comunidad permanece en alerta, esperando que las autoridades presenten soluciones definitivas antes de que la temporada de lluvias o posibles movimientos telúricos agraven el estado de las viviendas.


